7 razones por las que debes seguir una dieta sin carne

Según un estudio de 2019, el 35% de los adultos en los Estados Unidos son vegetarianos o veganos. Este número está en aumento, y no es de extrañar, ya que se ha demostrado que las dietas vegetarianas o veganas tienen muchos beneficios para la salud. Si bien se puede seguir una dieta vegetariana o vegana de muchas maneras, una dieta sin carne es una de las opciones más populares. Descubre 7 razones por las que debes seguir una dieta sin carne

7 razones por las que debes seguir una dieta sin carne
7 razones por las que debes seguir una dieta sin carne

Por qué seguir una dieta sin carne

Si estás considerando dejar de comer carne, aquí hay 7 razones por las que podría ser la mejor decisión para tu salud.

1. Reduce el riesgo de enfermedades crónicas

Las dietas vegetarianas o veganas se asocian con un menor riesgo de enfermedades crónicas, como las enfermedades cardiacas, la diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer. De hecho, un estudio de 2013 encontró que las personas que siguen una dieta vegetariana tienen un 32% menos de probabilidades de morir por enfermedad cardiovascular que las personas que no son vegetarianas. Las dietas vegetarianas o veganas también se asocian con un menor riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión y cáncer de colon.

2. Puede ayudar a perder peso

Las dietas vegetarianas o veganas pueden ser muy eficaces para perder peso. De hecho, un estudio de 2016 encontró que las personas que siguen una dieta vegetariana pierden más peso que las personas que siguen una dieta con carne. Las dietas vegetarianas o veganas también pueden ayudar a reducir el riesgo de obesidad y sobrepeso.

3. Mejora la salud del corazón

Las dietas vegetarianas o veganas pueden mejorar la salud del corazón. Un estudio de 2015 encontró que las personas que siguen una dieta vegetariana tienen un riesgo un 25% menor de morir por enfermedad cardiovascular. Las dietas vegetarianas o veganas también se asocian con un menor riesgo de colesterol alto, hipertensión y enfermedades cardiacas.

4. Puede mejorar la salud de la piel

Las dietas vegetarianas o veganas pueden mejorar la salud de la piel. Un estudio de 2016 encontró que las personas que siguen una dieta vegetariana tienen una piel más hidratada y menos propensa a la sequedad. Las dietas vegetarianas o veganas también pueden mejorar la apariencia de la piel, reducir el riesgo de enfermedades de la piel y prevenir el envejecimiento prematuro.

5. Puede mejorar la salud del cerebro

Las dietas vegetarianas o veganas pueden mejorar la salud del cerebro. Un estudio de 2016 encontró que las personas que siguen una dieta vegetariana tienen un menor riesgo de demencia. Las dietas vegetarianas o veganas también pueden mejorar la función cerebral, la memoria y la cognición.

Una dieta basada en plantas se ha relacionado con enormes beneficios para la salud y las personas se sienten más saludables como resultado de cambiar de dieta.

Según un estudio de la Sociedad Estadounidense de Nutrición un grupo de personas veganas tenía el riesgo más bajo de cáncer, enfermedades cardíacas e hipertensión, en comparación con los grupos de prueba de otras dietas. Además, la dieta vegana también se ha relacionado con la mejora de nuestra salud mental

6. Puede mejorar la salud digestiva

Las dietas vegetarianas o veganas pueden mejorar la salud digestiva. Un estudio de 2015 encontró que las personas que siguen una dieta vegetariana tienen un menor riesgo de enfermedades digestivas, como la gastritis, la colitis y el reflujo ácido. Las dietas vegetarianas o veganas también pueden mejorar la función intestinal, la digestión y la absorción de nutrientes.

7. Puede mejorar la salud ósea

Las dietas vegetarianas o veganas pueden mejorar la salud ósea. Un estudio de 2016 encontró que las personas que siguen una dieta vegetariana tienen un menor riesgo de osteoporosis. Las dietas vegetarianas o veganas también pueden mejorar la densidad ósea, la fuerza ósea y la salud ósea en general.

Además…

Preservar los derechos humanos

Normalmente nos enfocamos en los derechos de los animales cuando se trata de veganismo. Sin embargo, la industria agrícola industrial también causa sufrimiento humano que muchas veces no se tiene en cuenta ni se valora

El daño psicológico que experimentan los trabajadores de los mataderos puede causar una variedad de trastornos, incluido el trastorno de estrés postraumático y el estrés traumático, además de otras muchas consecuencias

Reducir el consumo de agua

Al igual que el uso de la tierra, el agua utilizada en la agricultura industrial es un recurso masivo. El agua no solo se utiliza para los animales en sí, sino también para cultivar los alimentos que consumen antes del sacrificio.

Según la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 70% del agua dulce del mundo se usa en la agricultura. De ese porcentaje, el 33% se destina a la cría de ganado y el resto a la agricultura de cultivos. Es decir, si reducimos el consumo de carne y productos lácteos estamos contribuyendo a ahorrar agua.

El veganismo es un estilo de vida que excluye el consumo de todos los productos de origen animal, ya sean alimenticios, de vestimenta o de belleza. Según datos de la FAO, el consumo de carne de vaca representa el 60% del total de carne que se consume en el mundo, por lo que dejar de comerla supone una gran reducción en el consumo de agua.

La producción de 1 kg de carne de vacuno requiere 15.415 L de agua, mientras que 1 kg de trigo solo necesita 1.013 L.

De hecho, según el World Water Council, el consumo de carne es uno de los principales factores que influyen en el agotamiento de los recursos hídricos. Por ello, cada vez más personas se suman a este estilo de vida en busca de una alimentación más sostenible. Aunque el veganismo puede parecer un estilo de vida extremo, cada vez son más las personas que lo adoptan, ya que cada vez está más de moda.

Según un estudio de la Universidad de Oxford, el veganismo es la “dieta más eficaz” para reducir el impacto ambiental, y el segundo mejor método después de la fruticultura, para combatir el cambio climático. El impacto ambiental de la carne La carne es uno de los alimentos que más contribuye al cambio climático. Según datos de la FAO, el sector ganadero es responsable del 18% de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial, más que el sector de los transportes. El problema es que el ganado requiere de grandes cantidades de comida y agua, además de un gran espacio para vivir y reproducirse. Para alimentar a todos los animales, se requiere de una gran cantidad de cultivos, lo que supone un impacto ambiental muy grande.

De hecho, según datos de la FAO, el 70% de los cultivos del mundo se destinan a la alimentación del ganado. Además, el ganado produce grandes cantidades de excremento, que contiene metano, un gas de efecto invernadero 25 veces más potente que el dióxido de carbono. Por ello, reducir el consumo de carne es una de las mejores formas de combatir el cambio climático.

El agua, un recurso escaso Cada vez es más común escuchar que el agua es un recurso escaso y que hay que cuidarla. Según datos del World Water Council, el agua dulce representa el 3% del total de agua que existe en el mundo, y el 70% de ese agua se usa en la agricultura. Por ello, reducir el consumo de carne y productos lácteos es una de las mejores formas de ahorrar agua. Según datos de la FAO, el consumo de carne representa el 33% del total de agua que se usa en la agricultura, por lo que dejar de comerla supone un ahorro muy grande.

Industria pesquera

La industria pesquera es una actividad económica muy importante a nivel mundial, que tiene un gran impacto en el océano. La pesca es la principal actividad económica en muchas zonas costeras del mundo, y representa una fuente importante de alimentos y de empleo. Sin embargo, la pesca indiscriminada y la sobrepesca están causando graves problemas en el océano, como la destrucción de los ecosistemas marinos, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático.

La sobrepesca es uno de los principales problemas a los que se enfrenta la industria pesquera. Se produce cuando se capturan más peces de los que pueden reproducirse, lo que hace que la población de peces disminuya. Esto amenaza la seguridad alimentaria de muchas personas que dependen de la pesca para subsistir, así como la economía de las comunidades costeras. La sobrepesca también tiene un impacto negativo en los ecosistemas marinos.

Al reducir la cantidad de peces en el océano, se altera el equilibrio de la cadena alimentaria y pueden producirse desastres ecológicos. Por ejemplo, en el Golfo de México, la sobrepesca de una especie de camarón ha causado un aumento de las algas tóxicas, lo que ha afectado a otros animales marinos y a las personas que consumen productos del mar.

La industria pesquera también está aportando al cambio climático. El océano absorbe el dióxido de carbono de la atmósfera y regula el clima del planeta. Sin embargo, la pesca y la sobrepesca están reduciendo la capacidad del océano para hacer esto, lo que está aumentando las emisiones de dióxido de carbono y contribuyendo al calentamiento global. El impacto de la industria pesquera en el océano es muy preocupante.

Es crucial que se tomen medidas para reducir la sobrepesca y la pesca ilegal, así como para mejorar la gestión y la regulación de la industria. Si no se toman medidas para abordar estos problemas, el océano y todas las formas de vida que dependen de él se verán gravemente amenazados. Esperamos haberle ayudado con este artículo sobre 7 razones por las que debes seguir una dieta sin carne.


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